Dibujo de la mujer que llega, by Claudia Lars

By Claudia Lars, 1899-1974, El Salvador. English translation by Liz Henry.

Dibujo de la mujer que llega

En el lodo empinada,
No como el tallo de la flor
y el ansia de la mariposa . . .
Sin raíces ni juegos:
más recta, más segura
y más libre.

Conocedora de la sombra y de la espina,
Con el milagro levantado
en los brazos triunfantes.
Con la barrera y el abismo
debajo de su salto.

Dueña absoluta de su carne
para volverla centro del espíritu:
vaso de lo celeste,
domus áurea,
gleba donde se yerguen, en un brote,
la mazorca y el nardo.

Olvidada la sonrisa de Gioconda,
Roto el embrujo de los siglos,
Vencedora de miedos.
Clara y desnuda bajo el día limpio.

Amante inigualable
en ejercicio de un amor tan alto
que hoy ninguno adivina.
Dulce,
con filtrada dulzura
que no daña ni embriaga a quien la prueba.

Maternal todavía,
sin la caricia que detiene el vuelo,
ni ternuras que cercan,
ni mezquinas daciones que se cobran.

Pionera de las nubes.
Guía del laberinto.
Tejedora de vendas y de cantos.
Sin más adorno que su sencillez.

Se levanta del polvo . . .
No como el tallo de la flor
que es apenas belleza.

Sketch of the woman of the future

Standing tall in the mud.
Not like the flower’s stalk
and butterfly’s desire . . .
No roots, no flitting,
more erect, more sure
and more free.

Knower of shadow and thorn,
With miracle held high
in her triumphant arms.
With obstacle and abyss.
beneath her stride.

Absolute queen of her flesh
returned to the center of her spirit:
vessel of the celestial,
domus aurea, home of the golden;
clod where shoots burst forth into
maize and fragrant flower.

Forgotten: the Mona Lisa’s smile.
Broken: the spell of centuries.
Conquered: the fears.
Bright and naked in the pure, clean day.

Unequalled lover
in enjoyment of a love so lofty
that no one today could predict it.
Sweet,
with controlled sweetness
that doesn’t hurt or intoxicate the drinker.

Maternal still,
without the caress that holds back flight
nor tenderness that traps,
nor submission and giving in, that little by little, smothers.

Pioneer of the clouds.
Guide to the labyrinth.
Weaver of veil and song.
Adorned only in her simplicity.

She stands up from the dust . . .
Not like the flowering stem
that’s not so beautiful.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>